No es de extrañar que los chiles siempre se vuelvan blandos y se pudran cuando se almacenan en el refrigerador. Hoy te enseñaré un truco para mantener los chiles “millet” frescos durante un año.

¡Hola a todos! Bienvenidos a Gourmet Colorful Food. En nuestra vida diaria, los chiles son imprescindibles en la cocina. Como condimento, especialmente el chile “millet”, su sabor picante y su aroma único aportan color y sabor a muchos platillos deliciosos. Para quienes disfrutan de la comida picante, son indispensables en cada comida. Sin embargo, el precio de los chiles suele aumentar considerablemente cada año cerca del Año Nuevo, llegando a ser más costosos que la carne. Por eso, muchas personas prefieren comprar en cantidad y almacenarlos. No obstante, conservar los chiles “millet” resulta complicado para muchos, ya que si se almacenan por largo tiempo, tienden a secarse, decolorarse o incluso enmohecerse.

Hoy te enseñaré un truco para conservar los chiles durante un año manteniéndolos frescos. Primero, limpia los chiles comprados, desechando los que estén en mal estado. Luego, agrégales bicarbonato de sodio y suficiente agua para disolverlo bien. Deja remojar durante cinco minutos. La piel de los chiles puede tener suciedad y hojas en descomposición adheridas, y el bicarbonato ayuda a eliminar residuos de pesticidas y facilitar la limpieza posterior.

Despúes, frota suavemente los chiles. Es importante elegir aquellos con piel brillante, lisa y sin daños, ya que son los que mejor se conservan. Enjuágalos dos veces más con agua limpia para asegurar que estén completamente limpios. Luego, colócalos en un colador o sobre una superficie inclinada para que escurran. Los chiles “millet” son muy sensibles a la luz solar y la humedad, por lo que es esencial evitar la exposición directa y ambientes húmedos. Sécalos en un lugar ventilado pero sin luz solar directa.

Es crucial que los chiles estén completamente secos antes de almacenarlos. Si tienes prisa, puedes utilizar un secador de cabello o papel de cocina para acelerar el secado. Una vez secos, corta cuidadosamente la base del chile sin eliminar completamente el pedículo, ya que esto ayuda a retener la humedad interna.

Es común que las personas almacenen los chiles en el refrigerador, pero aunque las bajas temperaturas ralentizan el crecimiento de bacterias, no impiden la pérdida de agua. Además, la humedad del refrigerador puede hacer que los chiles se ablanden y deterioren. Por eso, es necesario buscar métodos más efectivos de conservación.

Método 1: Conservación a Corto Plazo

Tritura los chiles en un procesador de alimentos hasta obtener la textura deseada. Luego, agrega una cantidad generosa de sal y mezcla bien. La sal ayuda a realzar el sabor y prolongar la vida útil del producto. Coloca la mezcla en un frasco esterilizado y hermético. Puedes esterilizar el frasco hirviéndolo o enjuagándolo con alcohol de alta graduación. Deja que la mezcla fermente en un lugar fresco y ventilado durante dos o tres días antes de refrigerarla. Cuando la consumas, utiliza siempre una cuchara limpia para evitar la contaminación.

Método 2: Conservación a Largo Plazo

Coloca los chiles secos en un recipiente grande y agrega suficiente aceite de cocina. Mezcla bien para asegurarte de que cada chile quede completamente cubierto. El aceite crea una capa protectora que evita la pérdida de humedad y conserva el color y frescura del chile. Luego, coloca los chiles en bolsas herméticas, exprimiendo bien el aire antes de sellarlas. Esta barrera impide la entrada de aire y humedad, manteniendo los chiles en un estado óptimo. Finalmente, coloca las bolsas en el congelador. Con este método, los chiles pueden conservarse frescos durante un año.

Este procedimiento también es ideal para conservar otros ingredientes perecederos como cebollas, ajos o jengibre. Así, podrás disfrutar de ingredientes frescos durante todo el año, garantizando su sabor y calidad en cada platillo.

Espero que este truco te ayude a mantener tus ingredientes frescos y a facilitar tu cocina diaria. Si tienes alguna sugerencia, no dudes en compartirla en los comentarios. ¡No olvides darle like y compartir este contenido para que más personas conozcan este método de conservación!