Si te encantan las judías verdes frescas pero no cuentas con espacio para un huerto tradicional, la jardinería vertical con botellas es una solución creativa y sostenible. Usando botellas plásticas recicladas, puedes crear un huerto mural productivo que no solo ahorra espacio, sino que también ayuda a reducir residuos. Ya sea en un balcón, un pequeño patio o una pared soleada, cultivar judías en botellas es fácil y gratificante.
Las judías se adaptan muy bien a este sistema debido a su hábito trepador y raíces poco profundas. Con una buena instalación, crecerán vigorosamente en recipientes reciclados, brindándote una cosecha constante de vainas tiernas durante toda la temporada.
¿Por qué cultivar judías en botellas verticales?
Las judías verdes, también conocidas como ejotes o vainitas, son hortalizas rápidas de crecer, nutritivas y fáciles de cuidar. Requieren bastante sol y buena circulación de aire, condiciones que un montaje vertical ofrece con facilidad.
Al usar botellas de plástico fijadas a una pared o estructura, aprovechas al máximo el espacio y aseguras que las plantas reciban luz uniforme. Además, este sistema facilita el riego, simplifica la cosecha y aporta un toque verde a paredes desaprovechadas.
Materiales necesarios
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Botellas plásticas de 1,5–2 litros (limpias y secas)
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Cúter o tijeras resistentes
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Clavo caliente o brocheta para hacer orificios de drenaje
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Cuerda, bridas o alambre para sujetar las botellas
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Sustrato de calidad mezclado con compost
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Semillas de judías trepadoras (las de mata baja son menos ideales para este sistema)
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Una pared, reja o marco que reciba 6–8 horas de sol al día
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Cañas de bambú, cuerdas o malla para que las plantas trepen
Preparación de las botellas
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Corta una abertura rectangular en un lateral de cada botella para crear el espacio de plantación, dejando suficiente estructura para sostener el sustrato.
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Haz varios orificios de drenaje en la base. Si planeas apilar las botellas, también perfora pequeños agujeros en las tapas para que el agua drene a los niveles inferiores.
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Con cuerda o alambre, fija las botellas al soporte elegido, haciendo orificios cerca de los bordes superiores para pasarlas con seguridad.
Distribución de las botellas
Coloca las botellas en posición vertical, asegurando que cada planta reciba suficiente sol y ventilación. Puedes alinearlas en columna o en un diseño escalonado para un aspecto más equilibrado y mejor distribución de luz.
Si cultivas judías trepadoras altas, deja espacio entre las botellas para que las enredaderas crezcan sin amontonarse.
Sustrato y siembra
Llena cada botella con un sustrato ligero y bien drenado, enriquecido con compost o humus de lombriz. Siembra 1–2 semillas por botella a una profundidad de 2–3 cm. Riega bien después de sembrar y mantén la humedad constante hasta que germinen (5–10 días en clima cálido).
Guiando el crecimiento
Cuando los brotes empiecen a trepar, necesitarán soporte. Coloca cañas pequeñas en cada botella o guía las plantas hacia cuerdas, mallas o una estructura trepadora. Enróllalas suavemente para que crezcan erguidas y con buen desarrollo.
Riego y fertilización
Las judías prefieren un suelo húmedo pero no encharcado. Verifica la humedad diariamente, ya que los recipientes verticales se secan más rápido. Riega cuando la capa superficial esté seca, preferiblemente por la mañana.
Fertiliza cada 2–3 semanas con abono orgánico líquido diluido. Evita fertilizantes ricos en nitrógeno, que generan mucho follaje pero pocas vainas.
Plagas y enfermedades
La jardinería vertical reduce el riesgo de plagas del suelo, pero conviene vigilar. Presta atención a pulgones, araña roja y manchas foliares.
Puedes usar aceite de neem o jabón potásico casero si aparecen plagas. Retira hojas amarillentas o dañadas para mejorar la aireación.
Cosecha de las judías
Las judías verdes se cosechan entre 50 y 70 días tras la siembra, según la variedad. Lo ideal es recolectarlas cuando estén firmes y midan entre 10 y 15 cm.
Corta las vainas con tijeras o presión suave de los dedos para no dañar la planta. La recolección frecuente estimula más producción.
Conclusión
La jardinería vertical con botellas es una manera innovadora y ecológica de cultivar judías en casa. Perfecta para quienes viven en departamentos o cuentan con poco espacio, esta técnica convierte una simple pared soleada en un huerto productivo. Con cuidados básicos y un poco de creatividad, pronto podrás disfrutar de tus propias judías frescas, directas de la botella al plato.


