
Lirio de la Paz: cómo cuidarlo sin cometer errores
En cuanto al sol, al lirio de la paz le encanta la luz solar, pero no la luz solar directa. Nunca debe exponerse a la luz solar directa: podría ser fatal para él. La mejor solución es colocarlo en una zona bien iluminada cerca de una ventana, sin dejar que los rayos le incidan. El riego debe ser muy ligero y delicado, nunca abundar en dosis excesivas de agua: el resultado podría ser, paradójicamente, un secado de las hojas. El suelo nunca debe estar totalmente empapado de agua, sino solo ligeramente húmedo. El estancamiento no es bueno para el lirio. En invierno se debe disminuir aún más la dosis de agua, en verano se debe aumentar.
Haz que dure muchos años más
Si te gusta tu lirio de la paz, no temas, hay una manera de hacerlo mucho más duradero. No tendrás que comprar fertilizantes caros en puntos de venta difíciles de encontrar, solo necesitas un ingrediente que ya tengas en casa. A veces la mejor solución siempre está a mano y es la que nunca hubiéramos pensado. El ingrediente milagroso es una especia que todos tenemos en casa, excelente en la preparación de postres y exquisitos platos, la canela. La canela, contra todo pronóstico, es rica en nutrientes que son una verdadera panacea para el lirio de la paz. Fósforo, potasio, calcio, hierro, magnesio, sodio y zinc: todos ellos ingredientes imprescindibles y necesarios para la durabilidad de nuestra flor. No necesitará llenar su suelo con costosos fertilizantes químicos.
Show Comments


